
Nuestra casa
Un espacio frente al mar pensado para desacelerar, reconectar y habitar el momento presente.
Está en el condominio más exclusivo y seguro de Punta Hermosa, a pasos del mar y cerca del centro.
Frente a la casa rompe Pico Alto, la mítica ola que en sus mejores días llega a 10 metros y que los locales bautizaron como “El Templo”. De ahí nuestro nombre.
Es la base de nuestros trips por la costa peruana, y también puedes venir a quedarte unos días por tu cuenta.
- 4 habitaciones
- 2 matrimoniales
- 2 cuádruples
- Terrazas frente al mar
- Piscina
- Parrilla
- Horno de barro
- Mats de yoga
Para estar juntos
Las habitaciones
Comentarios
“¡Tuvimos una estancia excelente! La comunicación fue fluida y constante de principio a fin, lo que facilitó todo y evitó el estrés. La ubicación es excepcional: a solo tres minutos a pie de excelentes restaurantes y tiendas, con hermosas vistas al mar y a varios puntos de surf.”
Chris · Airbnb“Excelente lugar para pasar unos días de playa. Muy céntrico. Fueron muy amables y atentos con nosotros. Nos sentimos cómodos. 10/10”
Ivonne · Lima, Perú“La atención del anfitrión fue muy amable, siempre atento, considerado, mi familia y yo disfrutamos mucho el lugar. Si piensan tener unos días en Punta Hermosa, alquilen este sitio.”
Jandir · España“La ubicación es perfecta! Se ve y se escucha el mar desde la habitación. Hay restaurantes muy cerca y el personal es super amable.”
Carolina · Colombia“Está frente al mar, la cama es cómoda, las sábanas lindas y buen abrigo. La buena onda del lugar. Los chicos son lo más. Volveré.”
Ayelen · Argentina“Me gustó mucho la ubicación, la tranquilidad del lugar y sobre todo la seguridad.”
Wendy · PerúPunta Hermosa
A 40 km de Lima, un pueblo de surfistas y pescadores donde la vida gira alrededor del mar.
Tiene olas para todos los niveles, desde playas para aprender hasta Pico Alto, una de las olas grandes más famosas de Sudamérica.
Restaurantes con pescado del día, un boulevard que se llena de noche y una energía tranquila frente al Pacífico. Un refugio para bajar la velocidad y disfrutar las cosas simples, a una hora de la capital gastronómica del continente.






